¿Cuántas sesiones de reiki necesito? El apego

Bien. Supongamos que ya sabemos dar una sesión de reiki. Como terapeutas nos podemos preguntar qué cuántas sesiones de reiki tenemos que dar. Como paciente nos podemos preguntar cuántas sesiones necesitaremos.

El caso es como siempre digo: Reiki no es ciencia. No es matemáticas. Aquí no hay nada fijo y estático. Normalmente nos tenemos que dejar llevar por la intuición. Tanto terapeutas como pacientes. Lógicamente, los motivos por los que una persona solicita recibir reiki son muchos. No es lo mismo pedir reiki por un resfriado, que por una pierna rota o por una enfermedad grave. Cada cual necesitará una sesión, varias sesiones en la semana o una única sesión semanal, varias al mes, etc… También serán más seguidas o más separadas dependiendo e la necesidad como digo que vea el terapeuta o que vea el paciente. Así que la decisión queda al libre albedrío de cada cual, que tendrán que llegar a un acuerdo si es es que discrepan los criterios. El terapeuta puede decir que no necesita más pero el paciente puede sentir que sí quiere más. Como digo, hay que llegar a un acuerdo.

Pero ojo, tenemos que tener cuidado con la picaresca que acompaña por desgracia al mundo del reiki. Si el terapeuta te está cobrando por sesión, puede caer en la trampa de meterte más sesiones de las que necesites y así llevarse un dinerito. Un dinerito que es tuyo. Si crees que no necesitas más, no vayas más, por mucho que te lo digan.

También hay que tener mucho cuidado con el apego, que consiste en crear un vínculo especial con un terapeuta que termine en una dependencia total de él. Y eso no es bueno. Sucede en muchas asociaciones de Reiki que los pacientes prefieren recibir reiki por parte del terapeuta tal o de otro terapeuta. Ocurre que uno tiene cola para tratar y el otro no tiene a nadie. Esto es un error. Reiki es reiki y da igual quien lo canalice. El que un terapeuta te caiga mejor o peor ya es un problema que creas tú y que no deberías permitirlo.

El buen terapeuta también tiene que estar ojo avizor e impedir que ningún paciente cree un apego con su persona porque entonces estará perdido. Del apego al acoso sólo hay un palmo.

Por eso lo mejor, insisto siempre, es que que cada cual aprenda a dar reiki. Primero, para tener siempre la herramienta a mano del auto reiki, y segundo para poderlo dar a personas cercanas, gratuitamente sin tener que hacer que la gente gaste dinero o tiempo.

 

Esta publicación sale primero en Reiki Gratis Reiki Andaluz por el maestro Alfonso Saborido. alfonso.saborido@gmail.com

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El apego en la práctica del Reiki

Esta semana uno de mis alumnos me hace una pregunta muy interesante sobre el apego en el reiki. Suele pasar que alguien al recibir reiki de otra persona se sienta muy bien y quiera repetir. La repetición creará un vínculo de amistad o por lo menos de camaradería entre dador y recibidor. Pero las sesiones de reiki no deben ser eternas. Si la persona que lo recibe encuentra que el reiki hace mucho bien en su vida, lo mejor que debe hacer es aprender reiki por sí misma, que es el objetivo principal de esta web.

Pero claro, estas situaciones agradables nos producen apegos, que es esa sensación de que necesitamos a alguien en concreto para que nuestra vida marche bien y que si en alguna ocasión alguien nos falta, lo vamos a echar tanto de menos que vamos a sufrir.

Reiki no está hecho para sufrir por supuesto, por eso, quien da reiki debe estar muy atento a esto para que nadie se cree una dependencia de quien da reiki, no del reiki mismo. Además, puede ocurrir al contrario. Que el ego de quien da reiki haga creer al practicante que es indispensable para esa persona y él mismo practicante se cree la dependencia.

Por ejemplo, cuando en asociaciones o grupos hay varios practicantes de reiki dando reiki, quienes los reciben suelen comentar que prefieren que les de reiki esta persona en vez de aquella otra.

Gran error. El reiki es efectivo tanto con una como con otra persona, lo que pasa que confundimos el recibir reiki con el trato que nos da el practicante que nos está dando reiki.

De ahí que cuando demos reiki tenemos que ser muy cuidadosos. Bien es verdad, que no todos somos iguales. Unos practicantes de reiki somos más nerviosos que otros. Unos tardamos más, otros tardamos menos. Unos tocamos con las manos, otros no. Etc, etc… que hace que quien recibe reiki tenga preferencias.

Pero lo peor llega cuando quien da reiki tiene mala intención porque te está cobrando por darte reiki. Tienes que tener mucho cuidado porque te puede crear una dependencia y un apego aposta, es decir, no quiere que dejes de recibir reiki ni que vayas a otro sitio ni con otro practicante porque claro, si te vas, dejará de ganar dinero contigo.

Atento a todos, porque el apego, generalmente no es bueno para nada con ningún asunto de nuestra vida.